La carne es casi un plato nacional en nuestro país y el asado su máxima expresión social y un ritual, muy chileno, motivo de reunión, encuentro, acogimiento. El asado es una experiencia colectiva, que permite disfrutar de los placeres de la mesa, en buena compañía y que convoca al vino, a la buena conversación y que, por un instante, nos hace sentir inmortales.